El casco antiguo de Castellfollit de la Roca, de origen medieval, está formado por plazas y calles estrechas y umbrías. Las casas, en su mayor parte, están construidas en piedra volcánica.
En el extremo de la pared basáltica, donde se encontraba el antiguo cementerio del pueblo hasta el año 1961, año en que fue clausurado y trasladado a su ubicación actual, encontramos la plaza-mirador Josep Pla. Este balcón nos ofrece una espectacular panorámica y nos permite comprender la posición estratégica del pueblo y sus cualidades naturales para la defensa.
A un lado de la pared de basalto se encuentra la antigua iglesia de Sant Salvador, de la cual se tiene constancia ya en el siglo XIII. El edificio actual, remodelado en diversas ocasiones, es de estilo renacentista tardío, con un campanario de planta cuadrada con aberturas a cada lado y coronado por una cúpula adornada con pequeñas pilastras. Se conserva una ventana románica tardía y diversos sillares de basalto reutilizados.